Consentir es decir que sí, de forma libre, consciente y sin presión. Si alguien te obliga, te manipula, te chantajea o aprovecha una diferencia de poder (edad, autoridad, dinero) para que digas que sí, eso no es consentimiento, es abuso.
En Colombia, la ley reconoce que los adolescentes tienen derecho a decidir sobre su cuerpo según su edad y madurez. Nadie, ni un familiar, ni una pareja, ni un profesor, tiene derecho a forzarte a nada.
Si algo así te ha pasado o le pasó a alguien que conoces, no es tu culpa y hay ayuda real disponible.
No necesitas saber “cómo se dice legalmente” lo que te pasó. Solo cuéntalo con tus palabras, ellos te guían desde ahí.
Basado en la Resolución 00000309 de 2025 del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia.